La montaña volverá a decidir el ganador de etapa, esta vez el de la séptima jornada, que tiene punto y final en Aramón Valdelinares con un puerto de primera categoría.
La montaña volverá a tomar protagonismo
Tadej Pogacar se volvió a imponer en la sexta etapa, aunque con un gran Enric Mas en segunda posición. El balear le alcanzó en el Puerto El Bartolo y, sin pensarlo, le quitó la bonificación tras adelantarle antes de coronar. Fue una de las imágenes del año ver cómo Mas lograba recortarle la distancia al líder de la carrera. De esta forma, el corredor del Movistar Team asaltó la segunda plaza de la clasificación general, quitándosela a Primoz Roglic.
Enric, que llegaba en un buen estado de forma a la ronda de casa, ya tuvo una gran actuación en la etapa con final en Andorra. Aquella jornada de montaña fue para Pogacar, pero el español logró entrar en el segundo grupo y posicionarse en la tercera plaza de la general. Ayer perdió la carrera al esprint con el esloveno, pero pudo sacarle unos segundos muy valiosos a Roglic, al que ya tiene a 47 segundos. Esta diferencia le permite a Enric soñar con volver al podio final de La Vuelta.
Hoy vuelve la montaña. Casi 150 kilómetros de recorrido y 3700 metros de desnivel positivo acumulado definen la dureza de la etapa. Antes de llegar al puerto final, el pelotón tendrá que superar un puerto de segunda categoría, dos de tercera y uno de segunda. Este último de segunda enlaza con la subida final a Aramón Valdelinares, de primera. Este último puerto consta de 9,8 kilómetros al 5,9%, con varios tramos que llegan al 13%.





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