Wout van Aert ha sido protagonista en 2026. El belga pudo conseguir la victoria en el Monumento más preciado por todo el pelotón: Paris-Roubaix. Van Aert se impuso a Tadej Pogacar, quien llegaba con el objetivo de levantar los brazos en el velódromo de Roubaix.
Wout van Aert y la Paris-Roubaix
El ‘Infierno del norte’ es, para muchos, la carrera más esperada del año en consonancia con el Tour de Francia. La Paris-Roubaix es una prueba con especial dificultad y a la que los equipos llevan a los hombres más fuertes de su plantilla en esas características. Tramos de pavé muy peligrosos, frío, barro… Sin duda, no es una carrera para todos los ciclistas. En 2026, Wout van Aert no llegaba como favorito, pero se terminó imponiendo en el velódromo de Roubaix tras un esprint aplastante sobre Tadej Pogacar.
El belga ha atendido a Fiets.nl, donde ha hablado de la importancia de su victoria en la Paris-Roubaix y cómo hablaba de ello: «Durante los dos o tres primeros meses, prácticamente era así; se hablaba de ello a diario, a veces incluso varias veces al día […] Es una victoria que, sin duda, deja una huella profunda«. También quiso hablar en cómo este triunfo hizo sentir al aficionado: «Lo noté en las reacciones. Al parecer, he alegrado a mucha gente«.
El empeño y el trabajo dio sus frutos
La Paris-Roubaix era un sueño para el corredor del Visma | Lease a Bike. Lo había intentado en varias ocasiones. Se quedó a las puertas en 2022, cuando fue segundo por detrás de Dylan van Baarle, tercero en 2023 y cuarto en 2025. Por ello, el belga sintió un gran «alivio» cuando cruzó la línea de meta en primera posición: «Por supuesto, sentí alivio después de todo el trabajo que le había dedicado, pero sobre todo, fue un momento de profunda alegría«.

