GIRO DE ITALIA

Victoria para Verona haciendo 41km en solitario con Roglic como perdedor

carlos verona haciendo solitario

Carlos Verona (Lidl Trek) alzó los brazos en la decimoquinta etapa del Giro de Italia llegando en solitario como protagonista de la fuga. 

Llegó la montaña y la fuga tuvo su protagonismo antes del último día de descanso. Fueron 219km los que tuvieron que afrontar para recorrer desde Fiume Veneto hasta Asiago. En un día que era duro para Lidl Trek ya que habían perdido a su líder, Carlos Verona iba a ser el protagonista obteniendo la segunda victoria de su carrera.

Fue una jornada de lo más alterada donde durante las dos primeras horas de carrera volaron. Eran dos los puertos principales los que tenían que superar y el primero fue Monte Grappa (25,1km al 5,7%). Costó mucho que la escapada se forjara siendo más de 30 ciclistas los que lo intentaron. Sin embargo, en el pelotón se marchó muy rápido. En los últimos kilómetros de ese ascenso fue Ineos Grenadiers quien iba a coger el testigo para que Egan Bernal acercándose a la cima realizara el ataque. El líder Del Toro le siguió sin problemas y también llegaron Arensman y Carapaz. Destacaba que Ayuso, Simon Yates o Roglic no habían salido a ese corte. Coronaron, pero con el UAE Team Emirates trabajando les terminaron por cazar. En esa bajada, también finalizó la escapada aunque no tardaron en ir a por la oportunidad.

En ese intervalo de 20 kilómetros entre puerto y puerto, varios corredores lo intentaron y llegaron a la diferencia de los tres minutos ya que el grupo de la maglia rosa liderada por UAE Team Emirates descendió el ritmo. Nada más comenzar el puerto de Dori (16,6km al 5,3%) fue Carlos Verona quien lanzó el ataque cuando todavía quedaban 41km a meta. Nadie le pudo seguir excepto en algunos momentos que le parecía que le iban a alcanzar. Sin embargo, el español aguantó. Coronó teniendo una gran pedalada un trabajo de mucho tiempo en solitario.

En el grupo de la maglia rosa, Ineos volvió a aparecer aunque después sería Carapaz quien buscaría cambiar el ritmo. El terreno no era propicio para soltar ya que era bastante tendido pudiendo marchar en rueda. Sin embargo, Roglic fue el perjudicado siendo quien perdía terreno con los demás favoritos. Viendo esa posibilidad, fueron varios los equipos que lideraron el grupo para buscar tiempo. De la escapada, llegaron Bilbao y Frigo viendo que no tenían oportunidades de grupo para aportar a sus líderes Frigo y Tiberi.

Después de coronar, quedaban más de 25km y el terreno no era llano. Eran subidas y bajadas constantes siendo una situación que Verona la valoró y que para sus intereses era propicio. Desde atrás no conseguían recortarle y el grupo de la maglia rosa venía muy rápido viendo que Roglic por momentos apenas era capaz de seguir a sus compañeros. El esloveno, por su parte, no se iba a rendir y bien acompañado por sus gregarios, le ayudaron muchísimo.

De cara a la victoria, pese a saber que el grupo del líder estaba cada vez más cercano, tenía tiempo para celebrar el triunfo aunque no aflojó. Carlos Verona dio una auténtica exhibición de su calidad en un terreno que le gusta muchísimo para alzar los brazos como profesional por segunda vez en su carrera.

Los demás escapados llegaron a 22 segundos mientras que el grupo del líder llegó a 29. Apenas fueron 21 corredores los que entraron en ese grupo reducido. Finalmente, Roglic perdió un minuto y medio con la maglia rosa descendiendo cinco posiciones en la general ya que se sitúa cerrando el top 10.