CLÁSICAS

Kwiatkowski reina en el Boulevard donostiarra


La edición No.34 de la Clásica a San Sebastián conoció a un nuevo campeón. Se trata de Michal Kwiatkowski (Team Sky) que se impuso en un sprint a cinco llegando delante de Tony Gallopin (Lotto Soudal) que fue segundo y Bauke Mollema (Trek Segafredo), actual campeón cerrando en el podio. Con ellos llegaron Tom Dumoulin (Sunweb) y Mikel Landa (Team Sky).
A las 11:30 tomaron la salida en el Boulevard donostiarra y siete hombres se escaparon de manera inmediata. Insausti, Erviti, Bystrom, Delage, Pfingsten, Chetout y Le Turnier. Estuvieron haciendo un buen trabajo de compenetración y lograron una diferencia de cuatro minutos y 20 segundos. Poco a poco, el pelotón fue incrementando el ritmo y la distancia fue disminuyéndose. Team Sky era quién tiraba y en el segundo paso por Jaizkibel comenzó la jauría.
Imanol Erviti fue el más fuerte de la escapada pero poco antes de coronar el puerto fue cazado por el gran grupo. Poco después de la bajada se realizó un grupo de unos 25 corredores. Entre ellos, se encontraban ciclistas cómo Henao, De la Cruz o De Marchi entre otros. Fueron haciendo kilómetros y manteniendo una diferencia de 20 segundos hasta que llegaron a Pasaia. Faltaban 25 a meta y Gianni Moscon (Team Sky) salió de aquel grupo sin que nadie le pudiera seguir.
Los hombres adelantados fueron atrapados por el pelotón y De Marchi junto a Enric Mas que habían cogido unos metros también se vieron engullidos. El ciclista del equipo británico, pasó por meta en busca del último puerto y tenía una ventaja de 25 segundos. Llegaron a Igeldo y las primeras rampas se empezaron a notar. El escapado, fue absorbido por los favoritos.
El siguiente en intentarlo, ya en Murgil, fue Vanendert pero no se fue muy lejos. Instantes más tarde fue Mikel Nieve pero tampoco logró coger muchos metros de ventaja. Alcanzaron las rampas más duras y Mikel Landa impuso un ritmo muy alto. Se fue solo pero Gallopin realizando una remontada constante se situó a rueda y continuaron hacía arriba. Poco antes de llegar a la cima, Bauke Mollema llegó a cabeza de carrera y los tres comenzaron la bajada. A seis segundos, estaban Kwiatkowski y Dumoulin.
En la bajada, el polaco Michal mostró sus habilidad en la bajada y alcanzó al trío de cabeza. Ya en el llano, Dumoulin se encontró con los de cabeza. Apenas quedaban tres kilómetros. Landa se colocó en cabeza del quinteto. Poco después realizó un ataque a falta de kilómetro y medio pero el ganador del Giro de Italia no le dejó marcharse. Los otros tres también les cazaron y el sprint iba a decidir.
Gallopin comenzó a sprintar desde muy lejos y Kwiatkowski supo ser paciente para después adelantarle y sacarle algo más de una bici en línea de meta. Tercero llegó Mollema y después Dumoulin. Landa, por su parte, se dejó llevar en la recta final y llegó a dos segundos. En el podio, también se le hizo un homenaje a Haimar Zubeldia ya que era su última carrera cómo ciclista profesional.